lunes, 9 de noviembre de 2009

México. Matrimonio

Organizaciones y activistas, trabajando para impulsar la agenda de derechos para el sector LGBT en la Asamblea Legislativa de la ciudad de México
Organizaciones y activistas, trabajando para impulsar la agenda de derechos para el sector LGBT en la Asamblea Legislativa de la ciudad de México, nos hemos organizado para respaldar y promover la reforma del artículo 146 al Código Civil del DF para modificar la definición de matrimonio y garantizar que ese derecho incluya a las parejas del mismo sexo.
Con esta modificación el artículo quedaría redactado así: Artículo 146.- Matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua.
El avance que hemos logrado en la interlocución legislativa nos permite saber que hay condiciones favorables para que se apruebe esta modificación en la Asamblea Legislativa durante este periodo, impulsada a través del asambleista David Razu (PSD-PRD) y con una alianza de izquierdas.
Frente a este escenario, estamos sumando todo el apoyo desde sociedad civil para respaldar esta reforma. Cabe recalcar que no se trata de que en lo individual se crea o no en el matrimonio como institución o como opción de vida, sino de garantizar que exista el derecho para que cada quien pueda decidir si lo ejerce o no.
Si estas en el ánimo de sumarte a impulsar esta propuesta, te pedimos que nos lo hagas saber enviando un mensaje a derecho.al.matrimon io.df@gmail.com para sumarte, con tu firma, en lo individual y/o como grupo u organización, al apoyo de sociedad civil.
Organizaciones y personas impulsoras(es) hasta el momento:
ACCIONA AC. Fundación Arcoiris, El Clóset de Sor Juana, Grupo Lésbico Universitario de la UNAM (GLU), Equipo México, Frente Universitario Contra la Discriminació n de la UNAM, Trodos Círculo de Masculinidad, TVMex, La Otra Colectiva, MARTESANAS Mujeres Artesanas, Colectivo Revista la Guillotina, Albergues de México IAP, Cohesión de Diversidades para la Sustentabilidad AC, Comité de Diversidad Morelos, Trigay, Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud AC, Organización Hacer para Ser, Observatorio Ciudadano de los Derechos de las Mujeres, Academia Mexicana de Derechos Humanos, Humana Nación Trans, Reinas Chulas AC, Agenda LGBT AC, Grupo Opción Bisexual, El Lugar de Roshell, Grupo Guerrilla Gay, Calmecac Alianza Ciudadana AC, Colectivo Binni Laanu AC, Grupo CD4, Revista Queernavaca, SOMOSGAY, Círculo de Familias Diversas, Grupo Divergenci@s de la Facultad de Ciencias UNAM, CIDHAL AC, Grupo Safo, Red Universitaria LGBTH, AJIS AC, Revista MujerxMujer, Modemmujer, Red Feminista de Comunicación Electrónica, Tabasqueños Unidos por la Diversidad y la Salud Sexual AC, Instituto Mexicano de Sexología, Tejiendo Fortalezas AC, Frecuencia Alterna, Voces en Tinta, Producciones y Milagros Agrupación feminista AC, Generando Equidad AC, Proyecto 21, El-La Program para Trans-Latinas, Gendes AC, La Comparsa Arcoiris, Consejo Cultural Cuautla AC, El Rastro Frecuencia Alterna, Dignidad ES... Salud, Sexualidad y Derechos Humanos Morelos, La Cofradía, Acción contra la Discriminació n, Cuernavaca Divers@, A favor del respeto y la Inclusión social, OLLÍN, Equidad y Diversidad Sexual Jojutla, Genes Mujeres pro Salud AC, Asociación Regiomontana de Estudios de Sexología,Lol Kin Castañeda Badillo, Gloria Careaga, Jorge Yañez, Nadia Rosso, Ilán Golfeder, Judith Vázquez, Gabriel Gutiérrez, Regina Orozco, Patria Jiménez, Enrique Guillermo, Jimena Olguín, Said Pulido, Julian Cruzalta, Carla Antonelli, Frida Ruíz, Rodrigo Castillo, Jocelyne Padilla, Tonantzin Avalos, Eréndira Beatriz Cruz Rodríguez, Leonicio Gallaga, Selene Flores, Amado Crotte, Gloria Sesma, Katia Haller, Rocío Suárez, Polo Gómez, Andoni Bello, Anxelica Risco, Christian Alberto Pingarrón Zepeda, Ivan Sierra Arellano, Yadira Santamaría, Edgar Márquez, Alberto Aranda, Luis de la Selva, Roxana Patiño J., Eduardo Zebadua, Eugenia López Uribe, Marlene Ortiz, Beatriz Hernández Abad, Yazmin Garcia Morales, Marina Castañeda, Silvia Susana Jiménez Galicia, Lenia Mireles Chavez, Miguel Antonio Pujana, Mario Abreu, Sheyla, Diana Castillo Serrano, Jaime López Vela, María Elena Madrigal Rodríguez, Andrés Alarcón Fuentes, Roshell Terranova, Xabier Lizarraga Cruchaga, Angeles Sánchez Bringas, Oscar Chávez Lanz, Judtih Loredo, Jesús E. Castro Gómez, Guadalupe Mainero del Paso, Rubén Durán Torres, Giovanni Falchetti, Fernando Castañeda S., Elizabeth Badillo, Claudia Sandino, Luis Zapata, Andrés Chavarría Noguez, Luis Antonio Torres Osorno, Amaranta Gómez Regalado, Carlos Alberto Torres Martínez, Antonio Ortega, Simón Cazal, Juan Carlos Contreras Castro, María Inés Gracía, Cristian Ricalde, Leticia Canseco Sánchez, Yadira Echeverria C., Samanta Bárcenas Velasco, Shara Martínez Vara, Ingrid Juárez, Pablo Miguel Bravo González, Hazel Gloria Davenport Fentanes, Eugenia León, Ema Villanueva, Alvaro Cueva, Paloma Ramírez, Fidel Aroche, Samira Montiel, María Isabel Martínez González, Claudia Jazmín Hernández Gil, Linda Reyes Domínguez, Carlos Rodríguez Galindo, Ricardo Baruch D., Mónica Inés Cejas, Mario Rufer, Rafael Ramírez Arana, Sandra Hermelinda Cardona Alanís, Vanessa Jiménez Rubalcava, Marcelo Amescua, Norma L. Alegre, Anel Rotter, Beatriz Cavazos, Tania Jiménez, Jehú Sánchez, David Sánchez Camacho, Janice Alba, Francisco Humberto Moguel Marin, José Cruz Guzmán Matías, Sandra Mejía de la Hoz, Juan Luis Alvarez-Gayou Jurgenson, Eliana Rapp, Kenia Peña Alcántara, Karla Flores Celis, Julia Constantino Reyes, José Giorgana Palma, Jonathan Orozco Peralta, Juan Carlos Salazar Ahumada, Nancy Herrera García, Genaro Lozano, Luis Rodrigo Elias Ladron de Guevara, Marcelo Tobar, Sandra G. Corona Pérez, Daniel Gómez Ochoa, Miguel Ángel Jiménez Aguilar, Dulce Mendoza, Bertha de la Maza, Rotmi Enciso, José Manuel Serrano Serrano, Iliana Medina Juárez, José Alberto Patiño, Alejandra Fernández Wong, Vianey Flores Reyes, Carla de León González, Braulio Peralta, Rodrigo Jesús Hernández Gutiérrez, Angeles Guerrero Córdova, Alexandra Byerly, Alma Aldana, Alexis Ramírez Varela, Rocío García Moreno, Sara Cabrera García, Alberto Schneider, Francisco Alberto Marín Manzanero, Gustavo Joaquín Cruz Ruelas, Brenda López Romero, Mauricio Moreno Vázquez, Itzel Rivas Victoria, Guadalupe Leticia Aguilar Díaz, Ignacio Lozano Verduzco, Agustín Peregrina Rivera, Esther Alvarado Armida, Arlen Hernández Díaz, Nadia Espinosa Salas, Samantha Gaytán Mondragón, Alicia Guzmán Becerril, Patricia Cisneros Tudón, Fabiola Hidalgo Guislan, Rodrigo Ramírez Sánchez, José Antonio Delgado Torres, Marco Antonio Aragón Arias, Dulce María López Vega, Hady González Black, Kathryn Lum, Silvia Llaguno, Denisse Temin Rosenfeld, Leticia Olvera Domínguez, Lidia A. Rodríguez Campos, Yosu Ferré, Flor Saldivar Terán, Rosa Elia Espinosa Martínez, Erika Marlene Espinosa Martínez.

Marcha del Orgullo - Córdoba


sábado, 7 de noviembre de 2009

SOY
PÁGINA 12

Viernes, 6 de noviembre de 2009
IGUALDAD DE DERECHOS

El matrimonio no es un sacramento

“Igualdad de derechos” es uno de los reclamos que convocan a marchar mañana.
El matrimonio sin condicionamientos de sexo o identidad de género es uno de esos derechos todavía negados, aunque por primera vez en la historia la modificación del Código Civil en este sentido empieza a tener un camino cierto dentro del ámbito parlamentario, después de su tratamiento en comisiones.
Sin embargo, otra vez empiezan a escucharse voces espantadas como la de la Iglesia Católica, acostumbradas a ejercer, con éxito, presión sobre el Estado. Evocan algún sentido último y sagrado del matrimonio heterosexual como si su doctrina fuera universal y debiera regir sobre las vidas de todxs. Olvidan, sin inocencia, que ni siquiera para su propia lógica el matrimonio ha tenido siempre ese carácter. Y que en Argentina, además, la figura del matrimonio es un contrato en el que ni Dios ni la Iglesia tienen por qué meter la cola.

Por Pablo Ben

La Iglesia Católica considera el matrimonio como un sacramento entre un varón y una mujer. Supuestamente, Dios quiso que el varón y la mujer se unan para poder reproducirse y dejar descendencia, y ése sería el objeto mismo del matrimonio. Por ese motivo, dos personas del mismo sexo, que no pueden tener hijos, que resulten de una relación sexual de la pareja, no deberían poder casarse. Dios no lo quiso así y por eso hizo al hombre y a la mujer diferentes y complementarios, para que de su relación sexual surjan los hijos que pueblan el mundo. A pesar de que cada vez es más la gente que cuestiona esta idea religiosa del matrimonio, todavía sigue siendo muy influyente. Por eso es necesario poner algunas cosas en claro.

El contrato matrimonial

En primer lugar es necesario decir que en las sociedades modernas el matrimonio no es un vínculo sagrado sino un contrato entre personas, mal que le pese a la Iglesia. De hecho es un contrato que se puede disolver mediante el divorcio. Si fuera un sacramento sería de carácter absoluto y sólo se podría disolver con la muerte, como ocurría antes de 1985 cuando no había divorcio. Pero incluso antes de que existiera el divorcio el matrimonio tampoco era un sacramento.

Era indisoluble, pero ni a las leyes ni al Estado les interesaba si las personas que se casaban consideraban su vínculo como algo que involucraba a Dios. Desde 1887, cuando el Congreso argentino aprobó la ley de matrimonio civil, el Estado dejó de reconocer el carácter religioso del matrimonio, y la unión a través del casamiento pasó a ser un contrato. El fin del reconocimiento estatal del matrimonio religioso en 1888 tuvo por objeto separar a la Iglesia y al Estado, y permitir que todas las parejas pudieran casarse sin tener por eso que seguir el rito católico.
Desde entonces, el Estado reconoce que dos personas están casadas porque han firmado un documento en el registro civil; si consideran o no que esa unión sea un sacramento es algo que al Estado no le concierne. El matrimonio civil da una serie de derechos y obligaciones, al igual que cualquier otro contrato.
En esos derechos y obligaciones hay decisiones humanas establecidas por leyes que no tienen relación con ninguna creencia religiosa, y que pueden ser modificadas por el Congreso. Que a la Iglesia esto no le guste es otra cosa. Si alguien pretende considerar a su matrimonio como sagrado es su decisión privada a la que tiene derecho, pero eso no significa que le puede imponer a otros lo mismo. Si el Estado considerara el matrimonio como un sacramento, la Iglesia Católica tendría entonces el derecho a imponer que todo el mundo se case ante el altar. Eso es lo que ocurría antes de 1887: quien no estuviera casado por iglesia, no era considerado
casado por el Estado. A partir de ese año, con la ley de matrimonio civil, el casamiento por iglesia no tiene ningún efecto legal; se trata de un asunto privado.

Cuestión de Estado

La Iglesia Católica quiere decidir quién puede casarse y quién no, de acuerdo con lo que esta institución considera “sagrado”. Al pretender tomar esta decisión, la Iglesia está exigiendo que el matrimonio sea un sacramento, es decir, que se tire por la borda la ley de matrimonio civil que está vigente desde 1888. Esa ley no permite casarse a personas del mismo sexo, pero tampoco dice que el matrimonio es una institución religiosa sino todo lo contrario. Dado que es un contrato entre personas, el Estado, a través de los mecanismos de la democracia, puede decidir ampliar o restringir el grupo de personas que pueden asumir este contrato. Por ejemplo, puede subir o bajar la edad mínima para el casamiento sin pedir autorización a la Iglesia. Del mismo modo, el Congreso puede autorizar que se casen las personas del mismo sexo. Si la Iglesia argumenta que esto viola el modo en que ella entiende el matrimonio como un vínculo de carácter religioso, lo que está diciendo es que su poder está por encima de las leyes y del Estado. También está diciendo que sus ideas morales y religiosas son las que debieran hacerse carne en la
ley, algo que va contra la separación entre Estado e Iglesia establecida por la Constitución. Por otro lado, la Iglesia —y todas las personas que se oponen al matrimonio gay/lésbico— también está planteando que, al contrario de lo que dice la Constitución, los varones y las mujeres no son iguales ante la ley. Si fueran iguales entonces no hay diferencia entre el casamiento entre personas del mismo o de diferente sexo.

Cambia, todo cambia

Sin embargo, lo más sorprendente no es que la Iglesia quiera estar por encima de la ley, se trata de una institución que siempre siguió este camino. El problema es que la Iglesia Católica nos quiere hacer creer que siempre pensó el matrimonio como un sacramento, cuando en realidad se trata de algo que sólo comenzó en el Concilio de Trento, allá por mediados del 1500.
Antes de ese momento, el catolicismo no consideraba el matrimonio como un sacramento. Es decir, durante quince siglos hubo personas católicas que no entendían el vínculo matrimonial como sagrado e indisoluble. El cielo no se cayó y Dios no parece haberlos castigado. Si la Iglesia declaró sacramento al matrimonio después fue para acumular poder, teniendo control de ese vínculo, ni más ni menos. De hecho es interesante examinar qué hizo la Iglesia cuando algunos Estados católicos establecieron el carácter del sacramento matrimonial en sus leyes.
En España y en su imperio colonial de América, el matrimonio era por ley un sacramento. Es así que nadie podía divorciarse y volverse a casar. Dado que el primer vínculo nunca quedaba disuelto, la Iglesia y el Estado colonial español consideraban que quien contrajera segundas nupcias incurría en “bigamia”.

Durante el período colonial mucha gente migraba de España a Indias. También circulaba gente de una región a otra del imperio colonial. Estxs migrantes solían quedar muy distanciados de sus tierras de origen porque el viaje de un punto a otro era largo y no había medios de comunicación. Es así que muchas personas armaban sus vidas nuevamente. No era raro que la pareja del primer casamiento quedara atrás y que la persona se volviera a casar. En muchos casos sólo se juntaban, pero había mucha presión social para casarse, porque lxs hijxs nacidxs fuera del matrimonio eran “ilegítimxs” y no tenían los mismos derechos. La Iglesia fomentaba el prejuicio contra las parejas no casadas por iglesia, y se aseguraba de que no tuvieran los mismos derechos. Pero cuando alguien volvía a casarse por iglesia por segunda vez, tratando de ocultar su primer casamiento, era condenadx por bigamia si su “crimen” se descubría. La Inquisición, institución de la Iglesia Católica de la cual proviene el actual Papa, podía condenar a muerte a quien incurriera en bigamia. O sea, cuando la Iglesia pudo imponer su idea del matrimonio como “sacramento”, la usó de la manera más represiva para destruir física y emocionalmente a quienes no hicieran lo que ella consideraba correcto.

La Iglesia todavía pretende seguir decidiendo sobre nuestras vidas hoy. Una de sus últimas campañas en este sentido es su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo. Una sociedad democrática debiera dejarle en claro a esta institución profundamente autoritaria que las decisiones sobre quién puede y quién no puede casarse deben partir del respeto a la igualdad legal establecida por la Constitución. El matrimonio para gays y lesbianas implica una profundización de la igualdad legal entre varones y mujeres, implica llevar la idea de igualdad de nuestra Constitución hasta sus últimas consecuencias. Todos y todas debemos tener los mismos derechos, y es por eso que el matrimonio para todo el mundo sin importar el sexo constituye una tarea democrática que no sólo nos permitirá a gays y lesbianas acceder a la igualdad legal sino que, además, permitirá que se consolide la separación entre Iglesia y Estado, consolidando así una democracia que en la Argentina ha tendido a ser más que frágil.

Una democracia que, con mucha frecuencia, viola sus propias leyes y permite que las cosas se hagan no de acuerdo con la igualdad sino con los caprichos y prejuicios de quienes tienen más poder.


Declaración del Episcopado


AICA - Agencia Informativa Católica Argentina
BAIRES – Servicio Nacional - Lunes 5 de noviembre de 2009
DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN PERMANENTE DEL EPISCOPADO
La heterosexualidad como requisito para el matrimonio no es discriminar.
Ante el conocimiento de un próximo debate legislativo sobre proyectos de ley de matrimonio homosexual, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, dijo que “afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que es”. “En el matrimonio se encuentran y realizan tanto las personas en su libertad, como el origen y el cuidado de la vida. Esto no debe ser considerado como un límite que descalifica, sino como la exigencia de una realidad que por su misma índole natural y significado social, debe ser tutelada jurídicamente. Estamos ante una realidad que antecede al derecho positivo y, por lo mismo, es para él fuente normativa en lo sustancial”, subrayó en un comunicado.
LA HETEROSEXUALIDAD COMO REQUISITO PARA EL MATRIMONIO NO ES DISCRIMINACIÓN.
Ante el conocimiento de un próximo debate legislativo sobre proyectos de ley de matrimonio homosexual, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, dijo que “afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que es”. “El matrimonio como relación estable entre el hombre y la mujer, que en su diversidad se complementan para la transmisión y cuidado de la vida, es un bien que hace tanto al desarrollo de las personas como de la sociedad. No estamos ante un hecho privado o una opción religiosa, sino ante una realidad que tiene su raíz en la misma naturaleza del hombre, que es varón y mujer”, subrayó en un comunicado. Tras indicar que “este hecho, en su diversidad y reciprocidad, se convierte, incluso, en el fundamento de una sana y necesaria educación sexual”, advirtió que “no sería posible educar la sexualidad de un niño o de una niña, sin una idea clara del significado o lenguaje sexual de su cuerpo”. El Episcopado señaló que “estos aspectos que se refieren a la diversidad sexual como al nacimiento de la vida, siempre fueron tenidos en cuenta como fuente legislativa a la hora de definir la esencia y finalidad del matrimonio. En el matrimonio se encuentran y realizan tanto las personas en su libertad, como el origen y el cuidado de la vida”. “Esto no debe ser considerado como un límite que descalifica, sino como la exigencia de una realidad que por su misma índole natural y significado social, debe ser tutelada jurídicamente. Estamos ante una realidad que antecede al derecho positivo y, por lo mismo, es para él fuente normativa en lo sustancial”, aseveró. Texto completo de la declaración Ante el conocimiento de un próximo debate legislativo sobre proyectos de ley de matrimonio homosexual, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina manifiesta al respecto: El matrimonio como relación estable entre el hombre y la mujer, que en su diversidad se complementan para la transmisión y cuidado de la vida, es un bien que hace tanto al desarrollo de las personas como de la sociedad. No estamos ante un hecho privado o una opción religiosa, sino ante una realidad que tiene su raíz en la misma naturaleza del hombre, que es varón y mujer. Este hecho, en su diversidad y reciprocidad, se convierte, incluso, en el fundamento de una sana y necesaria educación sexual. No sería posible educar la sexualidad de un niño o de una niña, sin una idea clara del significado o lenguaje sexual de su cuerpo. Estos aspectos que se refieren a la diversidad sexual como al nacimiento de la vida, siempre fueron tenidos en cuenta como fuente legislativa a la hora de definir la esencia y finalidad del matrimonio. En el matrimonio se encuentran y realizan tanto las personas en su libertad, como el origen y el cuidado de la vida. Esto no debe ser considerado como un límite que descalifica, sino como la exigencia de una realidad que por su misma índole natural y significado social, debe ser tutelada jurídicamente. Estamos ante una realidad que antecede al derecho positivo y, por lo mismo, es para él fuente normativa en lo sustancial. Afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que es. “El matrimonio no es una institución puramente humana a pesar de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y actitudes espirituales. Estas diversidades no deben hacer olvidar sus rasgos comunes y permanentes”. El matrimonio se funda en la unión complementaria del varón y la mujer, cuyas naturalezas se enriquecen con el aporte de esa diversidad radical. La realidad nos muestra que toda consideración física, psicológica y afectiva de los sexos, es expresión de esa diversidad, la cual además no se explica en un sentido antagónico, sino de complemento mutuo. El varón y la mujer, conforman desde esa diversidad complementaria, una nueva realidad que es la familia y que, desde los inicios mismos de la humanidad, ha sido protegida por las sociedades civilizadas, con la institución del matrimonio. Confirma esa realidad, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre la cual exige “reconocer el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a formar una familia”. Es responsabilidad de todos proteger este “bien de la humanidad”, (como llamaba Juan Pablo II a la familia), de allí el deseo que nos mueve a sumar las presentes reflexiones en un diálogo sincero con la sociedad y como aporte a quienes tienen la difícil tarea de legislar sobre estos temas. La Sagrada Familia de Nazareth, modelo permanente, ayude a descubrir a nuestros jóvenes, el valor de la vocación matrimonial.

Agencia Informativa Católica Argentina
Bolívar 218, 3er. piso, 1066 Buenos Aires,Tel. 4343-4397 (líneas rotativas) - Fax: 4334-4202E-mail: info@aica.org
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Acerca de la igualdad y el matrimonio
Manifestamos nuestro compromiso político e intelectual con la plena vigencia y ejercicio universal de los derechos, y saludamos la apertura del debate en torno a la modificación del Código Civil que permita a las parejas conformadas por personas del mismo sexo acogerse a la institución del matrimonio, en el marco de la igualdad ante la ley. Dicha modificación contribuirá a subsanar la desigualdad jurídica que afecta a las personas en función de su orientación sexual y amorosa, y las priva formalmente de los derechos básicos de ciudadanía incluidos en la Constitución argentina.

La libertad e igualdad para establecer vínculos amorosos y familiares que sean reconocidos por el Estado, sin imposiciones arbitrarias, hacen a la autonomía de los sujetos, autonomía que es un derecho indeclinable y condición necesaria de la democracia. Garantizar los mismos derechos a las personas que forman parejas homo o heterosexuales, reconocer a las mujeres su capacidad moral de decidir sobre sus vidas y que puedan acceder al aborto legal en contextos seguros, o que las personas trans sean reconocidas en su identidad, sin ser patologizadas, son apenas algunas de las expresiones de ese derecho, y de cómo hoy se encuentra todavía vulnerado.

Nuestra democracia en permanente construcción exige su reparación urgente, como lo ha hecho hace dos siglos con la abolición de la esclavitud, hace seis décadas con el voto femenino, y en esta transición, por ejemplo, con el divorcio vincular y la patria potestad compartida. No hay más esclavos, no hay más sufragio exclusivamente masculino, no hay privilegios legales para los varones respecto de las mujeres, puesto que con ciudadanos y ciudadanas jurídicamente considerados de segunda, no hay democracia que merezca tal nombre ni hay pleno estado de derecho.

La exclusión de gran parte de la población de la posibilidad de acceder a los derechos y responsabilidades asociados al matrimonio, perpetúa una sociedad con desigualdades arbitrarias y lo hace con la complicidad del Estado y los representantes del pueblo.

Por ello, celebramos la iniciativa parlamentaria y el debate que comienza. Esperamos que las y los legisladores plasmen el mandato democrático de adecuar las normas acorde a las necesidades y expectativas de una sociedad diversa y plural.
Firman:
Grupo de Estudios sobre Sexualidades – Instituto Gino Germani, Universidad de Buenos Aires Renata Hiller (GES-UBA-CONICET) Carlos Figari (Universidad Nacional de Catamarca - GES-CONICET) Micaela Libson (GES-UBA-CONICET) Mario Pecheny (Instituto Gino Germani, UBA-CONICET, GES) Martín Boy (GES-UBA) Malú Moreno (GES-IIEGE-UBA) Santiago Morcillo (GES-UBA-CONICET) Sara Barrón López (GES-UBA) Ernesto Meccia (UBA) Carolina Justo von Lurzer (GES-UBA-CONICET) Daniel Jones (GES-UBA-CONICET) Inés Ibarlucía (UBA-CONICET) Hernán Manzelli (CENEP- UT-Austin) Josefina Brown (UBA-CONICET- GES) Joaquin Insausti (GES-UBA-CONICET) Florencia Gemetro (GES-UBA- CONICET) Lucila Martinez Minicucci (GES-UBA) Gabriela Stivala (GES-UBA) Julian Rebón (Director Instituto de Investigaciones Gino Germani, UBA) Mabel Grimberg (ICA- UNA CONICET) Ana Lía Kornblit (Instituto Gino Germani, UBA-CONICET) Dr. Pablo Alabarces (Secretario de Posgrado, Facultad de Ciencias Sociales-UBA) Julia E. Jones (Lic. Trabajo Social - UBA) Alex Freyre (Fundacion Buenos Aires Sida) Ana Laura Azparren Germán J. Pérez (Codirector e investigador del Grupo de Estudios sobre Protesta Social y Acción Colectiva GEPSAC IIGG UBA) Ana Ines Langer René Roa-Flores (Coordinador, Grupo "deSida por la Vida", Integrante de Task-Force Argentina GLTTBI, Bariloche) Ines Izaguirre (Profesora Consulta UBA - Miembro Directivo APDH - Instituto de Investigaciones "Gino Germani") Graciela Mayoral Rafael Blanco (GES-UBA-CONICET) Flabián Nievas (Facultad de Ciencias Sociales - Instituto Gino Germani - CBC /UBA) Mariana Cerviño (Instituto Gino Germani-Facultad de Ciencias Sociales - UBA) Facundo Solanas (Instituto Gino Germani-UBA - CONICET) María José Menes (Lic en Trabajo Social, Servicio Local Moròn - Dirección de Promoción y Protección de los derechos de Niños, Niñas y Adolescentes) Ana Laura López (Facultad de Ciencias Sociales -UBA-CONICET) Elena Bergé (CONICET – Núcleo de Estudios en Juventudes – Facultad de Trabajo Social – UNLP) Evelyn Galiazo (Instituto Gino Germani-UBA) Cecilia Estalles (Fundación Ph15) María Inés Landa (CONICET - Centro Interdisciplinario de Metodología en Ciencias Sociales CIMeCS - Universidad Nacional de La Plata / Grupo de Estudios en Educación Corporal GEEC) Ricardo Esteves (UBA) Paula Daniela Bianchi (FFyL -UBA-) Sebastián Pereyra (UBA/UNSAM) Mariana Cerviño (Instituto Gino Germani- F Soc. -UBA) Julio Rudman (periodista LV8 Radio Libertador, Mendoza) Guillermo Ariel Andreatta Osvaldo Javier López-Ruiz (INCIHUSA- Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, CONICET, Argentina y CTeMe-Grupo de Pesquisa Conhecimento Tecnologia e Mercado, UNICAMP, Brasil) Gabriela Rodríguez, (Instituto de Investigaciones Gino Germani – UBA, Conicet) Graciela Touzé (Intercambios Asociación Civil) Vanesa Vazquez Laba (Instituto de Investigaciones Gino Germani – UBA, Conicet) Susana Finquelievich (Instituto Gino Germani, UBA-CONICET) Miguel Angel Rossi (Titular de la catedra de Filosofía. Facultad de Ciencias Sociales -CONICET) Elena Mingo (CEIL-PIETTE CONICET-UBA) Cristián González (UBA- IIGG) María Emilia Azparren (Estudiante de Trabajo Social, UBA) Jorge Battaglino (Profesor de la Universidad Torcuato Di Tella) Ana María Andía (INISDES – Mendoza) Alejandro Haber, Universidad Nacional de Catamarca/CONICET Cristián González (Instituto de Investigaciones Gino Germani – UBA) Maristella Svampa (Investigadora del Conicet) Mauro Vázquez (UBA- CONICET) Carolina Mera (Instituto de Investigaciones Gino Germani, FCS-UBA/CONICET) Pablo Molina Derteano (GES -Programa Cambio Estructural y Desigualdad Social - IIGG-UBA) Silvia Chejter Leonardo Rocco (GES-UBA) Maria Alicia Gutierrez (Adjunta PCPC , titular Seminario: Género y comunicación, UBA) Marta Danieletto. (Psoc. UBA) Mercedes Calzado (Instituto de Investigaciones Gino Germani - UBA - CONICET) Mónica Petracci (CEDES -UBA) María Cecilia Tamburrino (UBA-CONICET) Victoria Mazzeo (Instituto Gino Germani - FSOC - UBA) Marta Alanís (Presidenta Católicas por el derecho a Decidir) Sivina Ramos (CEDES) Sebastián Mauro (Instituto de Investigaciones Gino Germani - UBA - CONICET) Eduardo Mattio (Museo de Antropología, FFyH, UNC) Juan Marco Vaggione (Universidad Nacional de Córdoba - CONICET) Diego Cao (Secretaría de DDHH de la Prov. de Bs. Aires/CINIG- UNLP) Federico Schuster (Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA) Mario Heler (UBA/CONICET) Silvia Pérez Fernández (Facultad de Ciencias Sociales, UBA) Marion Evans Federico Alessandro (CBC/UBA) Ernestina Rosendo (Maestría en Salud Pública, Instituto de la Salud Juan Lazarte, UNR) Marcela Belardo (Instituto de Investigaciones Gino Germani - UBA - CONICET) Romina Smiraglia (UBA) Ana Wortman (Facultad de Ciencias Sociales, UBA) Luciana Lavigne (ICA-UBA/CONICET) Edith Alejandra Pantelides (CONICET-CENEP) Hugo H. Rabbia (CEA-Unidad Ejecutora de CONICET, Universidad Nacional de Córdoba) Astor Massetti (Facultad de Ciencias Sociales, UBA) Diego Sempol (UNGS-IDES/ UDELAR, Uruguay) Luciana Ghiotto (Politóloga y docente universitaria, UBA) Ana Natalucci, (GEPSAC, UBA, CONICET) Monica Gogna (CEDES-CONICET) Nora Dominguez (FFyL, UBA) Juan Wahren (GEMSAL, IIGG, UBA) María Soledad Gattoni (Grupo de Estudios de Protesta Social y Acción Colectiva, Instituto de Investigaciones Gino Germani, FSOC-UBA - CONICET) Gonzalo German Deive (Licenciado en Ciencia Politica Direccion de Niñez GCBA) María Candelaria Sgró (Universidad Nacional de Córdoba) Víctor Guzmán (Universidad Nacional de Córdoba) Mariano Kracoff Eliana Lujan Perussich Mariela Castaño José Glinski Sonia Maceira (Centro de Salud Malvinas Argentinas. Villa Carlos Gardel. Municipio de Morón) Alejandro Goldberg (Instituto de Ciencias Antropológicas - CONICET, Sem. Antropología y Migraciones Internacionales, Grupo de Investigación e Intervención Sociocultural con Población Inmigrante/GIISPI, Facultad de Filosofía y Letras, UBA) Valeria F. Hasan (INCIHUSA – CONICET) Miriam Priotti (Directora de Fundación ph15) Fernando Fioretti (Licenciado en Psicología - UBA) Laura Zambrini (GES-UBA-CONICET) Evangelina Noemi Suarez Alejandro Kaufman (Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación) Jorge Horacio Fraga Errecart (Profesor Titular Universidad Atlántida Argentina) Cecilia Flachsland (docente) Ana Clara Camarotti (Instituto de Investigación Gino Germani, F.Soc, UBA) Norma Falchetti Maximiliano Crespi (UNLP-UNSur- CONICET) Juan Mondrik Julieta Gaudini (CAPS Malvinas Argentinas) María Paula Barrau Vera (estudiante de Sociología, UBA) Hernán Fair (CONICET/UBA- CEDIS/UNSAM) Mariana Luzzi (Instituto de Ciencias UNGS) Gisela Catanzaro (UBA - CONICET) Ana Gisela Laboureau (FADU- UBA) María Jimena Mantilla (Instituto de Investigación Gino Germani, F.Soc, UBA - CONICET) Alina Lis Rios (PECOS, Instituto de Investigaciones Gino Germani, UBA - CONICET) Natalia Szyldergemein Pablo Ferrer (Pastor, Iglesia Metodista) Soledad Cutuli (FFyL-UBA) Ester Noemí Pisani Mabel Bellucci Marisa Barrera Vidal Cristián Sucksdorf (Fac. Cs. Sociales -UBA) Fernanda Galarza María Elena Qués (UBA/UNGS) Perla Kuznicki (Escuela Nº 7 - D.E. 6º - G.C.B.A.) Sonia Alejandra Sorriente Martín Unzué Nancy Madera (UNSAM- Conicet - IIGG) Laura Daniela Ferrari (Universidad Nacional de General Sarmiento/ Facultad de Filosofía y Letras, UBA) Renata Rocco-Cuzzi (Adjunta Taller de Comunicación periodística, Facultad de Ciencias Sociales UBA) Andrea Lobos (UBA) Mariela Acevedo (estudiante de Comunicación FSOC-UBA) Lucrecia Esteban (Estudiante Fadu- UBA) Adrian Hermoso (CBC/UBA) María Cristina de los Reyes (Profesora regular e investigadora Universidad Nacional de Mar del Plata) Sara Torres (CATWLAC) Nicolás Dallorso (Instituto de Investigaciones Gino Germani - UBA) Alejandro J. Capriati (IGG– UBA -CONICET) Graciela Sikos (GES) Marina Maggio (estudiante de Ciencias de la Comunicación UBA) Guadalupe Fernández Chein (Docente CABA) María Graciela Rodríguez (UBA-UNSAM) Pedro Nuñez (FLACSO/CONICET) Gastón Tourn (estudiante de Comunicación, UBA) Ana Lía Rey (Facultad de Ciencias Sociales y Facultad de Filosofía y Letras, UBA - IIEGE) Alejandra Patricia Diaz (FDerecho-CBC- UBA) Verónica Rothpflug Mariela Sexer (El Amante/Cine) Dante Alberto J. Peralta (Prof. en Letras, investigador / Docente) Guiomar E. Ciapuscio (UBA - CONICET) Mariana Carroli (Docente UBA/ Investigadora Fisyp) María Florencia Rodríguez (CONICET-IIGG) Juan Acerbi (FSOC-UBA) Guillermo Winnicki (UTN FRBA) Cora Arias (CEIL-PIETTE, CONICET-UBA) . Lucía Sol Lenza (Lic. Cs de la Comunicación Social, UBA) Lucas Van Rey (estudiante de Cs. de la Comunicación, UBA) Paola López Cross (Lic. en Ciencias de la Comunicación) Agustina Vicondo Leyrós (Estudiante de Comunicación, UBA) Lucía Alegria (Poder Judicial de la Nación) Matías M. Hessling (Lic.Ccias de la comunicación, UBA, Coordinador del Equipo de Investigación del Observatorio de Promoción de Derechos de la Diversidad Sexual en Salta, proyecto ONUSIDA-UNPFA- PNUD-MdSalud Nación) Aldana Saavedra (Estudiante de Comunicación Social, UBA) Federico Gómez (Estudiante de Ciencias de la Comunicación, UBA) Silvana Soledad Perez (Estudiante de Ciencias de la Comunicación, UBA) Christian Lange (Miembro Grupo Omega/Investigació n Estructuras Dramáticas) Analia del Franco (Analogías srl) Ricardo Terriles (JTP Carrera de Cs. de la Comunicación, UBA) Nicolás Espiñeira Ariel Wilkis (IDAES-UNSAM/ UBA) Rodolfo Carlos Pistani Alicia Nelida Carnelli Isabella Cosse (Conicet / UdeSA) María Micaela Bazzano (Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, Ministerio de Salud, UBA, UNLP) Eugenia Tarzibachi (FLACSO- UBA- CONICET) Osvaldo R. Battistini (CONICET - UBA) Matías Maggio Ramírez (Escuela de Arte N° 1, San Antonio de Areco, Pcia. de Buenos Aires) María Florencia Guerrero (programa radial Destino Alternativo, Radio Arinfo) Natalia Gili (diario digital Bariloche2000, Bariloche) Emilia Risso (Estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación, UBA) Lorena Moscovich (UBA - CONICET - UNSAM) Nestor Kohan Mariana Gené (Instituto de Investigaciones Gino Germani - CONICET) Mariana Pistani Lucía Calomino Arturo Mercado Gurrola (Coordinador del Area de Servicio a la Comunidad, Fundación Huésped) Javier L. Hourcade Bellocq (International HIV/AIDS Alliance, Representante Regional) María Laura Rodríguez (Estudiante Cs. de la Comunicación Social UBA) Guillermo Wulff Gabriel Nardacchione (CONICET-UNGS) Emilio de Ípola (Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires) Josefina Fernández (UNLP) Liliana María Luisa Franchi (Psicóloga Social-Mutual de Asistencia Psicológica "El Bancadero") Beatriz Sznaider (FSOC, UBA) Eduardo Cartoccio (UBA - Instituto Gino Germani) José Manuel Morán (Centro de Estudios Avanzados - Universidad Nacional de Córdoba) Leila Torres (Lic. en comunicacion social. Periodista del diario NUEVA RIOJA. Integrante de la Red Periodista con Mirada de Genero) Carlos Landa (Instituto de Arqueología, FFyL UBA) Graciela Toledo (Facultad de Humanidades, UNCa) Mariano Mestman (UBA) Ianina Lois (Docente investigadora Facultad de Ciencias Sociales UBA) Carmen Serrano (estudiante Comunicación Social, Universidad de La Plata) Norberto Sebastián Angeloni (Lic. Ciencias de la Comunicación, UBA) Mabel Darnet (Lic.en Psicología, UBA) Katrin Zinsmeister (Fac. Filosofía y Letras, UBA) Francisco Romero (Facultad de Ciencias Sociales, UBA) Facundo Vega (Facultad de Ciencias Sociales, UBA/CONICET) Mabel Alicia Campagnoli (FSOC e IIEGE - UBA / FAHCE y CINIG - UNLP) Victoria D'hers (Facultad de Ciencias Sociales -IIGG/ FADU) Iara Hadad (UBA) Julieta Vicente Sol Benavente (Facultad de Ciencias Sociales - UBA) Generación Política Sur Atilio A. Boron (Profesor Titular Regular, Fac. de Ciencias Sociales, UBA) Cecilia Cross (Ceil-Piette, CONICET/UNLZ) Gabriel Vommaro (UNGS) Jorge Alberto Vujosevich Castilla (UBA - UNLP – UndMP) Agostina Romano (UNC-SeCyT) Lara Bersten (Becaria doctoral UBA. Programa Economía Política de la Cultura. ICA, FFyL, UBA) Liliana Viola (Suplemento SOY, Página/12) Ana Maria Rimoli Vendrell Constanza Laura Logares Gonzalo Arena Carolina Nogués (MBA Lazard) Lucelly Cardenas Verónica Gonzalez Bonet (integrante de la Red por los Derechos de las personas con Discapacidad) Emelina Alonso (abogada. Docente en la Universidad de Palermo) Laura Morroni (Prof. Filosofía. IIEGE UBA) Gabriela Bacin (UBA-PortalSIDA- Lesmadres) Julieta Bonazza (UNL-Juventd Socalista Santa Fe-Lesmadres) Ana Puntillo (ATE Santa Fe- Lesmadres) Paula Llewellyn (IUNA-Folklore- UPeBe-Lesmadres) Silvia Quintero (Docente-GCBA- UTE-Lesmadres) Mónica Marcela Molina (directora de www.urbanasenreddig ital.com. ar, Miembra de Periodistas de Argentina en red, PAR, Santa Rosa, La Pampa) Susana Beatriz Gamba (Dirección General de la Mujer, Presidenta Fundación Agenda de las Mujeres) Antonio Arrúe (Lic. Psicología - UBA) María Amanda Sibolich (Estudiante Cs. de la Comunicación - Facultad de Ciencias Sociales - UBA) Nicolás Israel, estudiante de Cs. de la comunicación, UBA Dora Barrancos (IIEGE- UBA/CONICET) Gustavo Ariel Casazza (Estudiante Cs. de la Comunicación - Facultad de Ciencias Sociales - UBA) Belén Alonso (FSoc-UBA, MTEySS) Alejandro M. Villa (Consejo de Investigación en Salud/Ministerio de Salud/GCBA) Jimena Rosli (Periodista) Magalí Fernández Marina Becerra (CONICET - Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género, Facultad de Filosofía y Letras, UBA) Lilia Mariana Vazquez Lorda (Grupo de Estudio sobre Familia, Género y Subjetividades - Universidad Nacional de Mar del Plata) Santiago Navone (estudiante Universidad Nacional de Mar del Plata) Inés Pérez (UNMdP – CONICET) Paula Viturro (docente e investigadora UBA) Verónica Granda (Lic. Trabajo Social) Cecilia Torres Garibaldi (Docente Facultad Psicología - UBA) Ana María Sánchez (Estudiante Cs. de la Comunicación - Facultad de Ciencias Sociales - UBA) María Claudia Casé Diana Coblier (Presidenta de Fundacion Tehuelche) Marina Bertone Arnoldo Rosenfeld (Facultad de Filosofia y Humanidades, Universidad Nacional de Cordoba) Guido Vespucci, Universidad Nacional de Mar del Plata - CONICET Cristina Erbaro (Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes – GCBA /Facultad De Ciencias Sociales – Universidad De Buenos Aires) Karina Felitti (IIEGE, Fac. de Filosofia y Letras, UBA) Cristina Adrover (Psicóloga social, Educadora sexual-La Plata) Alejandra Lapegna (Prog. Casa del Niño y del Adolesc., GCABA) Adriana Vaghi (CEUR-CONICET) Romina Ramírez (FSOC, UBA) Adriana Imperatore (Facultad de Filosofía y Letras, UBA y Universidad Nacional de Quilmes) Viviana Beker (Docente- Escuelas Secundaria Básica ESB 3199-Bahía Blanca) Marilin Dietz (Lic.Cs.de la Comunicación, UBA) Florencia Dopazo (Estudiante de Comunicación Social, facultad de Ciencias Sociales, UBA) Hernando Albornoz Liliana V Pereyra (FFyH-UNC) Pablo A. Vommaro (UBA/CONICET/ FISyP) Pedro Pírez (CONICET-UNSAM / UBA) Antonio Héctor Lubin (Doctor en Química, UNLP) Paola Bergallo (Universidad de San Andres y CEDES) Laura Perelman Sac (Estudiante Cs. de la Comunicación - Facultad de Ciencias Sociales - UBA) Nicolás Diana Menéndez (Conicet) Ricardo Iacub (UBA) Susana A. Pastor (Feministas en Accion) Carolina Linares Débora Gorbán (CIE/ UNSAM CONICET) Mónica Eva Pini (Directora Centro de Estudios Interdisciplinarios en Educación, Cultura y Sociedad CEIECS, Escuela de Humanidades, Universidad Nacional de General San Martín UNSAM) Andrea Rizzotti (FLACSO Argentina) Erica Casarin Novak (Profesora de Educación Física, Auxiliar de Kinesiología y Rehabilitació n –Estudiante de Ciencias de la Comunicación, UBA) Fabio Wasserman Paula Novoa Valeria Elías Coca Trillini (Católicas por el Derecho a Decidir) PromSex, Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, Lima, Perú Horacio Sívori (Universide do Estado do Río de Janeiro, Brasil) Jordi Díez (Associate Professor of Political Science, University of Guelph, Canada) Mario Rufer (Profesor Titular de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana - UAM, Unidad Xochimilco, México) Andrea Lacombe (Universidad Federal do Rio de Janeiro, Brasil) Pablo Ben (University of Northern Iowa) Fernando Rabossi (Dpto. de Antropologia Cultural, IFCS – UFRJ, Rio de Janeiro, Brasil) Javier Gutiérrez Marmolejo (Universidad Autónoma de la Ciudad de México) Gustavo E. Villalobos (Diaverum Renal Services Group, Barcelona, España) Maite Reyes Retana (México) Sofía Argüello Pazmiño (El Colegio de México, Centro de Estudios Sociológicos; México) Mariana Valdata (Perú) Elisabeth Jay Friedman (Associate Professor of Politics, University of San Francisco, USA) Jaime Barrientos Delgado (Profesor asociado, Escuela de psicologia, Universidad catolica del norte, Chile) Valeria Grabino Etorena (Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UDELAR, Uruguay) Enrique Rosenburt (Rakaz jinuj- Tnuat Noar Hejalutz Lamerjav, Israel) Cecilia Cohen (Universidad Hebrea de Jerusalen, Israel) Gloria Careaga (Facultad de Psicologia, UNAM, Mexico) Scarlett Marton (Universidade de São Paulo, Brasil) Adriana Vianna (Antropóloga; professora do Programa de Pós-Graduação em Antropologia Social/Museu Nacional/UFRJ, Brasil)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Adhesiones


Transcribimos la Resolución del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.


Asimismo , la Cámara de Diputados de la Nación aprobó una adhesión a la XVIII Marcha del Orgullo por iniciativa del Diputado Nacional Roy Cortina (exp 5188-D-09).

Y en el mismo sentido, adhirió la Legislatura de la CABA por iniciatica de los legisladores Facundo Di Fillipo y Verónica Gómez.


Res. CD XVIII Marcha del Orgullo LGBT


A la comunidad de la Facultad:


Se informa que en su sesión del día 02/11/2009 el Consejo Directivo de la Facultad aprobó el proyecto de Resolución que se transcribe a continuación:


Visto que el 7 de noviembre del corriente se realiza la XVIII Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual;

CONSIDERANDO:

que la marcha constituye un evento de reclamo por los derechos y reivindicaciones del Colectivo Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, que en particular se reclama por Libertad e Igualdad de Derechos y por la Anulación de los Códigos de Faltas que cercenan la libertad de las personas pertenecientes a dicho Colectivo, que este Consejo Directivo ya se ha expedido a favor de la defensa de estos derechos y por la igualdad de condiciones en resoluciones anteriores, lo actuado por este cuerpo en Sesión del día de la fecha, en uso de las atribuciones que le confiere elartículo 113 del Estatuto Universitario;

EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES


R E S U E L V E:

ARTICULO 1: Adherir a la XVIII Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual a realizarse el 7 de noviembre de 2009 a las 18 hs. desde la Plaza de Mayo a la Plaza del Congreso Nacional, bajo las consignas Libertad e Igualdad de Derechos y No a los Códigos de Faltas.

ARTICULO 2: Dar amplia difusión por los canales institucionales.

ARTICULO 3º: Comuníquese a quienes corresponda, dése difusión en el en el ámbito de esta Facultad a través de la Oficina de Prensa, elévese copia a la Universidad de Buenos Aires y cumplido, resérvese


RESOLUCIÓN CD N º 2717Secretaria de Consejo Directivo y Relaciones Institucionales

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires


El dilema del matrimonio homosexual




Frente a las puertas de Adán y Eva




Diana Cohen Agrest



Para LA NACION

La humanidad se ha dividido desde nuestros ancestros más remotos en dos polos sexuados: hombres y mujeres. Esta distinción hoy está siendo puesta en tela de juicio por la tesis de que los roles sociales deben ser deslindados de las determinaciones orgánicas.

Mientras tradicionalmente se adoptó un punto de vista puramente biologista, y se designó "sexo" lo que compete al cuerpo sexuado, masculino o femenino (diferencia anatómica para nada trivial, pues ella es, por lo general, determinante en la posición o el rol que cumple un individuo en la sociedad), en la actualidad la palabra "género" alude a la significación sexual del cuerpo en la sociedad: masculinidad o femineidad. Así, en el marco de esta distinción, el género no depende de la diferencia anatómica, porque se considera una construcción cultural.
En la otra vereda del debate, de si se trata de una convención o de un límite biológico, la antropóloga francesa Françoise Héritier declara que la diferencia de los sexos es una estructura elemental, un "sustrato anatómico" y un "alfabeto universal".
Adoptando ya una ya otra de estas posturas irreconciliables, la constelación de razones invocadas a favor y en contra del matrimonio gay ponen al descubierto las diversas facetas que encierra la legalización de esta unión.
Por empezar, cuando se invoca que la definición misma del término "matrimonio" estipula la unión de un hombre y una mujer se alega que eso es desconocer la índole convencional de las definiciones. Si se incorpora la figura de los contrayentes, se argumenta, el contrato matrimonial puede ser aplicado a las parejas del mismo sexo.
En contrapartida, quienes rechazan la interpretación del matrimonio como un producto de la convención alegan que se trata de una institución humana, una realidad social y antropológica que antecede al orden jurídico: las leyes que regulan el matrimonio se limitan a reconocer y regular una institución ya existente.
Pero los argumentos más invocados en defensa del matrimonio gay son los que sostienen que la libertad incluye derechos tales como la libertad de pensamiento, de creencia, de expresión y a la intimidad, en cuyo marco se es libre de ejercer determinada conducta íntima sin injerencia externa. Por el principio de igualdad ante la ley, todo ciudadano debe gozar de los mismos derechos civiles.

Poniendo un límite a esta reivindicación, se dice que los vínculos estables entre homosexuales constituyen una opción libre de quienes eligen ese modo de relacionarse afectivamente no prohibida por la ley. Como todos los actos no prohibidos, posee garantía constitucional. Pero por definición, no constituye ni puede constituir un matrimonio. No por desigualdad ni por discriminación, sino por imposibilidad física y natural.

Sylviane Agacinski, portavoz que lidera la oposición a este nuevo formato en Francia, señala que "no es la sexualidad de los individuos la que ha fundado el matrimonio y la parentalidad, sino primeramente la distinción antropológica de los hombres y las mujeres".

La resistencia más férrea a la reivindicación de este nuevo formato social proviene, como es de esperar, del ámbito eclesiástico, uno de cuyos sacramentos es el matrimonio patrocinado por Dios como una forma de vida en la que se realiza aquella comunión que implica el ejercicio de la facultad sexual.
Por añadidura, se señala que el matrimonio homosexual no tiene como objetivo la procreación, que es el fin del matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer. Y, por ende, está desprovisto de las condiciones biológicas necesarias para engendrar y asegurar la supervivencia de la especie. Lejos de ello, ningún acto corporal entre homosexuales puede generar nuevos seres humanos. Y ante esta imposibilidad, recurrir eventualmente a los medios puestos a disposición por los recientes descubrimientos en el campo de la fecundación artificial -por medio de un útero sustituto puesto al servicio de la pareja gay o de la inseminación con semen de donante cuando se trata de lesbianas- implica recurrir a procedimientos de manipulación del embrión que constituyen una falta de respeto a la dignidad humana y a la consiguiente crianza de niños en un formato familiar homoparental.

Este escenario, donde se presenta el matrimonio gay como un ataque mortal contra la institución familiar, es desmentido por los defensores de este nuevo formato cuando apelan a las arenas de la historia, la cual parece demostrar que aquellas instituciones que no tuvieron en cuenta los cambios sociales acaban por debilitarse, mientras que aquellas otras que se acomodan a los cambios son las que se fortifican: la abolición de la esclavitud o la instauración del matrimonio interracial también fueron vistos como transformaciones nefastas para la sociedad de entonces.
En una línea vinculada con el argumento de que la homosexualidad altera el orden natural, la postura reivindicatoria del matrimonio gay sostiene que no es una afrenta al orden biológico. En una exhibición realizada en 2007 en el Museo de Historia Natural de Oslo, se muestra que el amor entre ejemplares del mismo sexo se ha comprobado en más de mil quinientas especies animales.
Los cisnes son fieles a su pareja toda la vida y también más allá de su muerte, ya sean parejas heterosexuales u homosexuales. El 80 por ciento de los chimpancés pigmeos es bisexual. Al realizar pruebas de paternidad en una colonia de gaviotas, los zoólogos descubrieron que el 20 por ciento de las parejas está integrado por ejemplares del mismo sexo. En el caso de las cacatúas enanas, al parecer, el porcentaje de homosexuales es del 40 por ciento.
¿Cómo puede ir en contra de la naturaleza algo que ocurre tantas veces en el reino animal? Negar en el ser humano un rasgo que se observa en la naturaleza, se aduce, es la expresión de una mirada antropocéntrica que excluye a nuestra especie del ecosistema. Esta hipótesis proveniente de la sociobiología es fortalecida por científicos que probaron que la orientación sexual, lejos de ser una elección entre otras, se halla predeterminada por nuestros genes. Y dado este componente genético, se debería reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Mientras el debate en torno al matrimonio gay se ha centrado en promover derechos iguales para una minoría, se aduce que no puede sino tener drásticas consecuencias para la mayoría. Eliminar la restricción que exige como requisito del matrimonio que sea celebrado entre un hombre y una mujer sería lanzarse por una pendiente resbaladiza y equivaldría a inaugurar la posibilidad de los matrimonios irrestrictos. En particular, se teme que autorizar los matrimonios entre personas del mismo sexo conduzca, a mediano o a largo plazo, a consentir cualquier tipo de matrimonio, sin distinciones de edad, vínculo familiar -violando incluso la prohibición del incesto- y sin atender a otras condiciones que normalmente se tienen por impedimentos para consagrarse en matrimonio.
A esta amenaza que, por el momento, se alega que no es sino un supuesto no probado, se replica que los asesinos convictos, los pedófilos reconocidos, los proxenetas, los traficantes de drogas y de armas son delincuentes que tienen plena libertad para casarse, y lo hacen.
La cuestión del reconocimiento legal del matrimonio homosexual es uno de los retos más complejos dirigidos hacia una institución nuclear de la sociedad que, pese a sus diferentes formatos, ha perdurado a lo largo de miles de años y concierne a ámbitos tan diversos como son el jurídico, el cultural, el moral, el psicológico y hasta el comportamental.
Su debate no tiene por qué ser relegado a las cámaras legislativas, a los tribunales o a las organizaciones no gubernamentales, mucho menos puede depender, como tantas otras decisiones legislativas en la Argentina de hoy, de medidas de fuerza ejercidas por los grupos de presión de una u otra vereda.
A fin de cuentas, el peso de las razones poco o nada tiene que ver con la fuerza con que a menudo son impuestas. Examinar sus aristas, desprovistos de los prejuicios pero conscientes de lo que se juega, nos compete a todos, porque de la aceptación o del rechazo de ese reconocimiento depende, en parte, la organización de la sociedad en la que deseamos vivir.

© LA NACION

AICA - Agencia Católica de Noticias




Abogados católicos contra proyectos de matrimonio homosexual

Buenos Aires, 4 Nov. 09 (AICA)

Matrimonio homosexual


Ante la existencia de dos proyectos de ley ingresados en la Cámara de Diputados de la Nación por los cuales se pretende legislar sobre el matrimonio homosexual, la Corporación de Abogados Católicos manifestó que “el requisito que exige nuestra ley civil de acuerdo al cual el matrimonio debe ser celebrado entre un hombre y una mujer, no puede ser modificado por legislador alguno, puesto que el matrimonio es una institución del orden natural”.

Lo hizo a través de una carta que lleva la firma de su presidente, Eduardo A. Bieule, y de la secretaria, Guillermina Martínez Casado de Fuschini. El mensaje aclara asimismo que es “erróneo calificar de ‘injusta discriminació n’ el hecho de no admitirse la celebración del matrimonio entre dos personas de igual sexo, pues en tal caso la discriminació n tiene fundamento y se justifica, dada la esencial disparidad existente entre ese supuesto y el de la pareja heterosexual” .

El texto completo de la carta es el siguiente: Buenos Aires, 2 noviembre de 2009 Ante la existencia de dos proyectos de ley ingresados a la Cámara de Diputados de la Nación por los cuales se pretende legislar sobre el matrimonio homosexual, la Corporación de Abogados Católicos manifiesta al respecto que el requisito que exige nuestra ley civil de acuerdo al cual el matrimonio debe ser celebrado entre un hombre y una mujer, no puede ser modificado por legislador alguno, puesto que el matrimonio es una institución del orden natural –que existe grabada en la mente y en el corazón de los hombres-, o sea, que es propia de la naturaleza humana, basada en la naturaleza sexuada del hombre, que está encauzada a la fecundación, y la diferenciació n sexual a la complementariedad, encontrándose la misma orientada al servicio de la intercomunicació n interpersonal, y de esa manera, a la perfección de los integrantes de la pareja. La misma naturaleza impele a que se establezca cierta sociedad entre el varón y la mujer, y en eso consiste el matrimonio, existiendo una abismal diferencia con la unión de dos personas del mismo sexo, en que queda excluida la generación en forma natural. Quizás no esté de más señalar que el hecho de no admitirse el casamiento de dos personas del mismo sexo no constituye una discriminació n injusta, no debiéndose olvidar que la discriminació n no es cuestionable en sí misma, sino cuando se trata en forma desigual dos situaciones esencialmente iguales, no obstante no existir entre ellas diferencias cualitativas que justifiquen la aplicación de una solución distinta. Resulta sin duda erróneo calificar de injusta discriminació n el hecho de no admitirse la celebración del matrimonio entre dos personas de igual sexo, pues en tal caso la discriminació n tiene fundamento y se justifica, dada la esencial disparidad existente entre ese supuesto y el de la pareja heterosexual. Por otra parte, en el caso tampoco se violó la garantía de igualdad ante la ley -que implica gozar de iguales derechos en las mismas circunstancias- , ya que no se puede afirmar que sean iguales las circunstancias de las parejas heterosexuales unidas en matrimonio, uno de cuyos fines naturales es la procreación, y quienes, por ser del mismo sexo, no pueden procrear. Otorgarles a estas últimas el derecho a contraer matrimonio constituiría en buena parte un contrasentido básico, además de un desperfilamiento de la institución matrimonial, que a la sociedad no le interesa promover.


Promueven “matrimonio gay” con ataques a los católicos

Buenos Aires, 4 Nov. 09 (AICA)

Rechazo al “matrimonio” homosexual


Organizaciones de lesbianas y gays, algunos medios y hasta legisladores, atacan con insultos a los católicos en su intento por aprobar en comisión este jueves un proyecto de reforma del Código Civil que habilita el mal llamado “matrimonio homosexual”, una unión contranatura que busca equiparar por ley a la familia y hasta habilitar la posibilidad de la adopción.

El boletín Notivida cuestionó duramente los agravios contra quienes se oponen a esa iniciativa publicados en el diario Página 12, nota que mereció el repudio de numerosos lectores de esa publicación electrónica.Contraofensiva

Ante el avance del tratamiento legislativo de dos proyectos de ley para permitir el mal llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo, desde diferentes sectores se convoca a movilizarse para pedirle a los diputados que rechacen esas iniciativas impulsadas por organizaciones de sodomitas y lesbianas.

Organizaciones cristianas advierten en este sentido: "Argentina legaliza el matrimonio gay", eso es lo que estamos dejando que suceda. La inacción ciudadana y el desinterés por los derechos de los niños a tener un padre y una madre son desprotegidos por nuestra pasividad colectiva. La estructura natural de la familia se quebrará y nuestra sociedad junto a ella, pues la segunda depende de la estabilidad de la primera.

Si quieren cambiar el rumbo de la situación hay que movilizarse”.

En este sentido convocan a concurrir el jueves próximo, a las 10.30, a la sala uno del 2° piso del anexo de la Cámara de Diputados.

La entrada es libre y sólo debe llevarse DNI. En el mismo lugar pueden inscribirse para exponer en la audiencia. Asimismo, convocan a pedirle a los diputados que rechacen este proyecto a través del link:http://www.notivida .com.ar/emails/ AlertaHomomonio. html .

Convocan a decirle NO en Facebook

Organizaciones católicas convocan a decirle No al "matrimonio homosexual" a través de Facebook. Con este objetivo, invitan a los miembros de esta comunidad virtual a sumarse al grupo accediendo al link http://www.facebook .com/group. php?gid=18654456 6376 .

En pocas horas, el grupo en defensa del matrimonio natural entre el hombre y la mujer sumó casi 700 miembros.

¿La verdad...?


El grupo neonazi "Custodia" está enviando estos mensajes desde una dirección de e mail denominada Librería y Editorial Santiago Apostol:


DIGAMOS LA VERDAD:
¿PARA CUÁNDO PROPONEN LA PEDOFILIA LEGAL?...
Legalizar el matrimonio GAY
es poner al servicio del homosexualismo
todo el sistema educativo y mediático
del Estado.
Legalizar el matrimonio homosexual
es permitir la entrega de menores
a homosexuales.
¿¿¿Quién DEFIENDE a esos niños???
Los Más DEBILES = Los más
DESPROTEGIDOS !!!
MILES de matrimonios normales y niños solosesperan hace años en listas
de ADOPCION,
¿¿¿Y ahora además tienen que competir
con los putos???
BASTA DE CULTURA HOMOSEXUAL
NO A LA UNIONES DE PUTOS
POR NUESTRAS FAMILIAS
POR NUESTRA JUVENTUD
JUEVES 5 DE NOVIEMBRE 10 HS.
RIVADAVIA Y CALLAO
LOS VERDADEROS ENEMIGOS
DEL MOVIMIENTO GAY:
EL MATRIMONIO NORMAL
Y LA FAMILIA.
PARA QUE LA CONTRANATURA DEMOCRÁTICA
NO NOS GOBIERNE MÁS
agrupación nacionalista custodia
tu puesto en la lucha
¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Patria!

domingo, 1 de noviembre de 2009



Nada
Osvaldo Bazán
01.11.2009
El niño homosexual está en guerra. No sabe todavía que es homosexual. Ni que está en guerra.
También desconoce las causas de ambos hechos. Sin embargo, nació en guerra. Maldición, la de haber sido parido en territorio enemigo.
El niño judío sufre la estupidez del mundo y vuelve a casa y en su casa sus padres judíos le dicen “estúpido es el mundo, no vos”. Y le hablan de por qué esta noche no es como todas las noches y le cuentan de aquella vez que hubieron de salir corriendo y el pan no se levó. Le dan una lista de valores y tradiciones y le dicen: “Vos estás parado acá”. Y sabrá, el niño judío, que no está solo.
El niño negro sufre la estupidez del mundo y vuelve a casa y en su casa sus padres negros le dicen “estúpido es el mundo, no vos”. Y le hablan de la cuna de la humanidad, de un barco, una guerra. Le dan una lista de valores y tradiciones y le dicen: “Vos estás parado acá”. Y sabrá que no está solo.
El niño homosexual sufre la estupidez del mundo y ni se le ocurre hablar con sus padres. Supone que se van a enojar. Él no sabe por qué, pero se van a enojar. Y para sus padres, lo peor, es creer que su hijo no es como ellos. Se enfrentará con algunas tonteras el niño homosexual. Será parte de una minoría con la cual, las relaciones que han establecido las mayorías han sido, generalmente, de crueldad.
Las mayorías heterosexuales se han creído, a lo largo de los siglos, moralmente superiores y por lo tanto, con derecho a decidir cómo tienen que vivir todos los demás. La homosexualidad –en realidad, todas las sexualidades no reproductivas– fueron pecado para las religiones, fueron enfermedad para la ciencia y fueron delito para el derecho y los Estados. El poder no nos ha querido nunca.
El niño homosexual, sólo por haber nacido homosexual, sólo por haber sido parido en territorio enemigo, está en guerra con la religión, con la ciencia y con el Estado. ¿Cómo podría enfrentar un niño una lucha tan desigual? ¿Con qué armas? ¿Dónde está el adulto que lo escuche?
Con el tiempo, la ciencia que un día había decretado que la homosexualidad era una enfermedad, con la misma ligereza, decretó otro día que no lo era. No pidió perdón, pero por un decreto afirmó que éramos enfermos, y por otro, que ya no lo éramos. Fue la primera de las tres fuerzas que reconoció el error. No, perdón no pidieron.
Ahora algunos señores representativos de la sociedad argentina 2009 deberán decidir sobre qué piensa hacer el Estado con estas minorías.
Una posibilidad cierta sería matarnos a todos, hacerse cargo de la superioridad moral que se vienen atribuyendo y dejar un mundo binario; ir contra la naturaleza –que es variada y multisexual– y decidir que lo único que tiene derecho a existir es el hombre y la mujer, llamándole hombre a todo el que nació con pito y mujer a todo el que nació con chochi y listo. Y que necesariamente deben enamorarse entre sí para procrear. Podrían agregar un inciso en donde se elimine también a todos los estériles.
El matrimonio, para esta posibilidad en donde sólo es un extensión legal para la procreación, se extinguiría apenas hombre o mujer ya no puedan cumplir su función reproductora. Allí, podrían ser eliminados también.
Otra posibilidad es que todo siga como hasta ahora. Que las mayorías heterosexuales no se hagan cargo de que nos imponen a todos los demás cómo debemos vivir. Que sigan disimulando que nuestras uniones le reportan al Estado los días de trabajo que no nos tomamos por unirnos; que las obras sociales nos cobren como solteros; que debemos pedir los créditos como solteros; que no tenemos asegurada la herencia después de haber vivido toda una vida con la persona que elegimos; ni siquiera la posibilidad de acompañarlo en la terapia intensiva.
La posibilidad, si todo sigue como hasta ahora, es que nos digan “ustedes tienen los mismos derechos que nosotros a ser heterosexuales” , frase que oculta una verdad: no nos dan derecho a ser homosexuales.
¿Por qué no tenemos ese derecho? Porque somos minoría.
El matrimonio es una institución civil de la que se apropió la Santa Iglesia Católica y la convirtió en sacramento. Indisoluble. Monogámico. Y sagrado. En eso estamos de acuerdo. La Santa Iglesia Católica miente cuando dice que el matrimonio es “Lo que Dios ha unido”. El matrimonio es un sacramento indisoluble, monogámico y sagrado desde que así lo consagró el IV Concilio de Letrán, de 1215.
Sus autores fueron hombres reunidos con fines políticos y económicos concretos, quienes interpretaron y monopolizaron la palabra de Dios a su antojo y necesidad. Que el matrimonio heterosexual y monogámico fuera definido como sagrado instauró una primacía que excluyó cualquier otro tipo de relación. De allí a la hoguera había un solo paso y no tardó nada la Santa Iglesia Católica en darlo.
Es tan grande el malentendido que nadie explica cómo durante doce siglos de catolicismo nadie habló de esa unión conocida como matrimonio como algo sagrado.
Es cierto que cuando se tratan estos temas, muchos ciudadanos armados de sentido común pregonan: no se puede criticar con los conocimientos y en el contexto de hoy lo que hicieron esos hombres en 1215. Es un error académico garrafal hacerlo. Nada parece más sensato. Si por un milagro uno de esos lobbystas de 1215 llegase a vislumbrar el mundo contemporáneo no viviría más de cinco minutos. Moriría de un susto de tan cambiado que está todo.
Ahora bien, si es tan de sentido común, tan lógico no poder criticar hoy el pensamiento de hace ochocientos años ¿cómo se les ocurre que podemos vivir de acuerdo con una ideología pensada para la vida cotidiana de hace ochocientos años? En todo caso, los lobbystas del IV Concilio de Letrán aseguraron también que el matrimonio era indisoluble. Hemos podido comprobar que no lo es. Y Dios no dejó de ser Dios por eso.
A comienzos del siglo IV, el emperador Constantino proclamó al cristianismo como religión estatal del Imperio Romano, lo cual obligaba a todos los ciudadanos a cumplir con los preceptos católicos. Al convertir la ley canónica en legislación civil para toda Europa, la conducta sexual, que Grecia y Roma no habían reglamentado por pertenecer a la esfera de los derechos privados, pasaba a ser regulada por las autoridades civiles y eclesiásticas. En el siglo IV comenzaba a morir la libertad individual.Ha pasado suficiente tiempo.
Ha sufrido mucha gente.Hoy tenemos la obligación de pensar todo otra vez.
“¿Entonces si mañana alguien quiere que el casamiento sea entre tres personas, hay que aceptarlo?”.
Si el casamiento entre tres personas fuese común en la sociedad, como son las relaciones homosexuales, si hubiese miles de personas que dependiesen de que se legislase sobre eso, si hubiese marchas y pedidos, quizás debería pensarse. Pero al menos por ahora, no parece que ocurra. Ni aquí ni en ningún lugar del mundo.
“Mañana se van a querer casar con un delfín, y va a haber que aceptarlo?”.
Nadie quiere casarse con delfines, pensar que nuestras relaciones son como enamorarse de un delfín habla más de quien lo piensa que de nosotros".
“Hay temas más importantes, es un pedido progre de clase media”.
La homosexualidad cruza verticalmente las clases sociales. Y como en todo, los más pobres son los más desprotegidos. Y los pobres homosexuales están un poco peor que los pobres heterosexuales. Y las travestis pobres están peor que todos.
“Si todos fuesen homosexuales, se termina la humanidad”.
Ninguno de nosotros quiere que la homosexualidad sea obligatoria. Sólo algunos heterosexuales quieren que la heterosexualidad sea obligatoria. Y no les sale.
Queremos un mundo variado porque de la naturaleza nacimos todos.Quizás el niño homosexual sea tu hijo. O tu futuro hijo. O tu nieto. O vos. O quizás no. No importa. Lo importante para todos es que el niño homosexual no tiene por qué sufrir porque vos te creas normal. Lo normal es que el mundo es maravillosamente variado y cada uno es valioso, porque es diferente a todos, y es diferente a todos, porque es igual a todos.
La mala noticia para los que insisten en vivir en el pasado, es que el casamiento homosexual ya existe hace años. Sólo falta que el Estado lo reconozca.
Peleamos por ese reconocimiento. Cuando se despejen los prejuicios, los odios, la crueldad y la mentira se descubrirá finalmente la verdad que dos mil años de ocultamiento no pudieron tapar: la homosexualidad no es nada.

Conferencia ILGA - LAC


La V Conferencia de la ILGA de la región latinoamericana y caribeña se llevará a cabo en Curitiba, Paraná, Brasil, del 27 al 30 de enero del 2010.


ILGA, la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex es una federación mundial de grupos nacionales y locales dedicados a lograr la igualdad de derechos para las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) en todo el mundo.


Fundada en 1978, hoy tiene más de 670 organizaciones miembro.

Cada continente y más de 110 países están representados.

Los grupos miembros de ILGA van desde colectivos pequeños a agrupaciones de alcance nacional y ciudades enteras. ILGA es al día de hoy la única federación comunitaria no gubernamental sin fines de lucro dedicada a instalar el problema de la discriminación por orientación sexual e identidad de género como un tema mundial.


La V Conferencia ILGA-LAC y los otros eventos pre-Conferencia tienen como objetivo definir estrategias de promoción de los derechos humanos, la ciudadanía, la salud y la cultura de lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales e intersexuales en la región latinoamericana y caribeña para el bienio 2010-2012, así como elegir los/las Secretarios/as Regionales y Sub-regionales de la ILGA.

sábado, 31 de octubre de 2009


Obama retira restricción para viajeros con VIH
Por DARLENE SUPERVILLE
© 2009 The Associated Press
Oct. 30, 2009,
El presidente Barack Obama firma la extensión del tratado Ryan White sobre VIH/sida el viernes 30 de octubre del 2009 en la Casa Blanca en Washington. Obama anuló una prohibición que impedía a las personas infectadas con VIH entrar al país. (Foto AP/Gerald Herbert)

El presidente Barack Obama anulará una prohibición de 20 años de antigüedad que impide a las personas con VIH viajar a Estados Unidos.La orden será concluida el lunes, dijo Obama, lo que completará un proceso que se inició en el gobierno del ex presidente George W. Bush.Estados Unidos es uno de los pocos países que impiden la entrada a los viajeros infectados con VIH. Obama dijo que esta prohibición será anulada después de Año Nuevo, luego de un proceso de implementació n de 60 días."Si queremos ser un líder mundial en el combate del sida y el VIH, debemos actuar como tal", dijo Obama en la Casa Blanca antes de firmar la iniciativa para prolongar el programa Ryan White VIH/sida. El programa comenzó en 1990 y da atención médica, medicina y apoyo a casi medio millón de personas, la mayoría con ingresos bajos.La iniciativa tiene el nombre de un adolescente de Indiana que contrajo el VIH mediante una transfusión de sangre a los 13 años. White comenzó una campaña contra la discriminació n por sida y ayudó a educar al país sobre la enfermedad. White murió en abril de 1990 a los 18 años.La madre de White, Jeanne White Ginder, varios integrantes del Congreso y activistas en la lucha contra el sida asistieron a la ceremonia en la que el presidente firmó la iniciativa.En 1987, ante el temor y la ignorancia sobre la enfermedad, el departamento de Salud y Servicios Humanos agregó el sida a la lista de enfermedades contagiosas por las que una persona no tiene permitido entrar a Estados Unidos.El departamento trató de anular su decisión en 1991, pero el Congreso se opuso. En 1993 el padecimiento de VIH se convirtió en la única condición médica mencionada explícitamente en la ley migratoria como un motivo para rechazar el acceso a Estados Unidos.El resultado de la ley ha sido el rechazo de miles de estudiantes, turistas y refugiados, así como la complicación del proceso de adopción de niños con VIH. Tampoco se ha podido auspiciar alguna conferencia internacional sobre sida en Estados Unidos desde 1993, pues los activistas e investigadores VIH positivos tienen prohibida la entrada.

Escribile a los diputados

Algunas organizaciones religiosas sectarias están enviando cartas a los diputados y diputadas en contra de nuestros derechos y a favor de la discriminación y la homofobia.
La mayoría de los argentinos y las argentinas estamos en contra de la discriminación, pero necesitamos expresarnos para que nos escuchen.
Adjuntamos un modelo de carta para que le envíes a los diputados y diputadas de la Nación a: diputados@diputados .gov.ar
Enviala por mail a los/as diputados y reenviala a tus amigos/as, familiares y conocidos/as para que también lo hagan (por favor, hacelo "con copia oculta" y, si la recibís con listas de mails del envío anterior, borralos, para no formar una de esas largas cadenas de direcciones que terminan tapando el mensaje).
Aquí va la carta:

27 de octubre de 2009

Sras/es. diputadas/os de la Nación
De mi mayor consideración:
Quiero expresar por medio de la presente mi compromiso con la construcción de una sociedad sin discriminación por sexo, orientación sexual e identidad de género.
Las personas gays, lesbianas, bisexuales y trans tienen actualmente negados en nuestro país muchos de los derechos fundamentales que nos corresponden a todos y todas; derechos que están protegidos por la Constitución y deberían ser reconocidos por la ley y garantizados por el Estado.En tal sentido, quiero dejar constancia de mi apoyo al tratamiento de los Expedientes 1854-D-2008 y 1737-D-2009, para la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, y a su posterior sanción favorable por parte de ambas Cámaras legislativas.Por tanto acompaño y respaldo a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans en su lucha por una sociedad sin discriminación, por un país para todos y todas.
Nombre y Apellido:
DNI:

AICA - Agencia Católica de Noticias


Ante el avance del “matrimonio gay”, llaman a movilizarse

Buenos Aires, 30
Oct. 09 (AICA)

Ante el avance del tratamiento legislativo de dos proyectos de ley para permitir el mal llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo, desde diferentes sectores se convoca a movilizarse para pedirle a los diputados que rechacen esas iniciativas impulsadas por organizaciones de gays y lesbianas. Ayer el tema pudo tratarse en un plenario conjunto de las comisiones de Legislación General y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, con presencia de decenas de gays y lesbianas y sólo cuatro cristianos, que debieron soportar burlas y agravios durante la discusión. Tras el debate, las diputadas Vilma Ibarra (Encuentro Social y Popular) y Silvia Augsburger (Partido Socialista) alentaron a sus pares a participar de la audiencia del jueves próximo, cuando se intentará sacar el dictamen que habilite su tratamiento en el recinto. Frente a este panorama, organizaciones cristianas advierten: "Argentina legaliza el matrimonio gay", eso es lo que estamos dejando que suceda. La inacción ciudadana y el desinterés por los derechos de los niños a tener un padre y una madre son desprotegidos por nuestra pasividad colectiva. La estructura natural de la familia se quebrará y nuestra sociedad junto a ella, pues la segunda depende de la estabilidad de la primera. Si quieren cambiar el rumbo de la situación hay que movilizarse”. En este sentido convocan a concurrir el jueves próximo, a las 10.30, a la sala uno del 2° piso del anexo de la Cámara de Diputados. La entrada es libre y sólo debe llevarse DNI. En el mismo lugar pueden inscribirse para exponer en la audiencia. Asimismo, convocan a pedirle a los diputados que rechacen este proyecto a través del link: http://www.notivida.com.ar/emails/AlertaHomomonio.html La Democracia Cristiana se opone. También los evangélicos El presidente del Partido Demócrata Cristiano, doctor Carlos Traboulsi, manifestó su absoluto rechazo a la posible sanción del proyecto de ley que regula el mal llamado “matrimonio homosexual”, igualándolo, en sus derechos y obligaciones, con la unión civil de parejas compuestas por un hombre y una mujer, y advirtió que estas propuestas “abren la puerta, lamentablemente en un futuro próximo, a la adopción de niños y niñas por parte de parejas gays, con el grave daño psicológico que esa medida puede provocar en dichos niños”. En tanto, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), insistió en subrayar que “el matrimonio es esencialmente heterosexual” y en advertir que por esto “equiparar la unión homosexual al matrimonio sería desvirtuar y desconocer el real significado que la misma palabra encierra”. Tras considerar que “se vulnera tal institución sometiéndola a una injusta discriminación, dado que se está otorgando igual tratamiento a lo que es esencial y naturalmente distinto”, solicitó a las autoridades que “no modifiquen el Código Civil”. Asimismo, reclamó a la Presidenta que cumplan sus intenciones, en cuanto a “la no modificación del Código Civil, ni dar lugar a ‘nuevos tipos de familia’” y a que “se multipliquen los esfuerzos dirigidos a la familia original y naturalmente constituida y a los hijos que en ella se forman”.

Sociedad
LA REFORMA DEL CÓDIGO CIVIL
Morales dio el sí al matrimonio gay
El titular de la UCR apoyó la iniciativa que cuenta con el respaldo del socialismo, la CC y la centroizquierda.
Se espera la definición del bloque oficialista.
Por Bruno Bimbi
30.10.2009
La definición de Morales se suma a la que realizó el bloque de diputados nacionales de la Coalición Cívica: las diputadas Reyes y Gil Lozano anunciaron en el plenario de comisiones que ese bloque había decidido apoyar a la reforma del Código Civil. (Télam)Un día después de que las comisiones de Legislación General y Familia de la Cámara de Diputados comenzaran el tratamiento formal de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, el titular de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, decidió hacer público su apoyo a la iniciativa.En una comunicación con la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, confirmada por Crítica de la Argentina, el senador expresó que, si bien el partido aún no se reunió para adoptar una postura común frente al tema, "personalmente estoy de acuerdo con el matrimonio gay".La definición de Morales se suma a la que el jueves realizó el bloque de diputados nacionales de la Coalición Cívica: las diputadas Reyes y Gil Lozano anunciaron en el plenario de comisiones que ese bloque había decidido apoyar a la reforma del Código Civil para que las parejas homosexuales puedan contraer matrimonio en plena igualdad de derechos. Gil Lozano ratificó el anuncio en una entrevista con este diario: "Lo debatimos en la reunión de bloque y estamos todos a favor", expresó. El diputado Azcoiti, vicepresidente del bloque radical, ya había adelantado su apoyo a la ley, y en el mismo sentido se pronunciaron individualmente todos los diputados y diputadas de la UCR que integran las dos comisiones que están tratando el tema, pero la definición de Morales era esperada por su peso institucional, ya que se trata del presidente del partido.Con el apoyo radical, la ley reuniría el consenso de casi todas las fuerzas del Acuerdo Cívico y Social, principal fuerza de la oposición: además del socialismo y la Coalición Cívica, ya había expresado su adhesión a la reforma la titular del GEN, Margarita Stolbizer, quien recordó en una entrevista con este diario que, siendo diputada, había firmado hace años un proyecto de ley para autorizar el matrimonio gay.En la reunión de comisiones, la presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans había reclamado definiciones a los legisladores del radicalismo y del peronismo: "Necesitamos la valentía del peronismo de Eva Perón cuando se aprobó el voto femenino, la valentía del radicalismo de Raúl Alfonsín cuando se aprobó la ley de divorcio", dijo María Rachid frente a los diputados. La declaración de Morales parece haber aceptado ese desafío.Ahora, la Federación espera una respuesta formal del bloque oficialista. Muchos diputados y diputadas kirchneristas firmaron los proyectos —por ejemplo Remo Carlotto, Héctor Recalde, María del Carmen Rico, Juliana Di Tullio, Luis Ilarregui y Nora César— y varios dirigentes del kirchnerismo expresaron públicamente su apoyo, entre ellos Alejandro Rossi —hermano del presidente de la bancada, Agustín Rossi—, el diputado electo Carlos Heller y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. El bloque de diputados, sin embargo, aún no ha hecho pública su postura oficial.