sábado, 31 de octubre de 2009

ENTREVISTA A SILVIA AUGSBURGER, PRESIDENTA DEL BLOQUE SOCIALISTA

“La posibilidad de que se trate en el recinto depende del bloque kirchnerista”

La diputada por Santa Fe, que termina su mandato en diciembre, es autora de uno de los proyectos de ley de matrimonio gay que será tratado este jueves en una reunión conjunta de las comisiones de Legislación General y Familia de la Cámara de Diputados. Confía en conseguir dictamen antes de fin de año y espera que luego el oficialismo se anime a llevar el tema al plenario de la Cámara.
POR BRUNO BIMBI
“Este jueves comienza del matrimonio gay en el Congreso, con un plenario conjunto de las dos comisiones que tienen que tratar el tema”, confirma la diputada nacional Silvia Augsburger, presidenta del bloque socialista. Augsburger está contenta y dice que si consigue votar el matrimonio gay antes de terminar su mandato en diciembre, eso mitigará la frustración por tantos otros temas que el Congreso no se animó a debatir. Autora de uno de los proyectos que se pondrán a consideración de la Cámara, que firmó junto a una veintena de legisladores de casi todos los bloques, ha sido la legisladora que más ha militado junto a las organizaciones sociales por la igualdad plena de derechos para lesbianas, gays, bisexuales y trans.
—¿Cómo va a ser el debate? —preguntó este diario.

—Primero, vamos a escuchar a las organizaciones, académicos y juristas. Después abriremos la participación a las propuestas de expositores que hagan los diputados y las diputadas.Pondremos en discusión los dos proyectos que tienen estado parlamentario y la idea es escuchar a todos, pero sin extender la agenda de modo tal que no podamos resolver: tendremos dos reuniones de escucha y luego la reunión para que los diputados expresen sus opiniones y podamos votar el dictamen.
—¿Cree que van a estar los votos para que las comisiones dictaminen a favor?
—¡Lo bueno es que hasta ahora no ha habido rechazos! El proyecto parte de una base de consenso amplísima, con firmas de casi todos los bloques. Es un excelente piso para empezar. Lo que pasa con estos temas es que pareciera que nunca es el tiempo para discutirlas, por eso es importantísima la voluntad política de las presidentas de las dos comisiones, que decidieron ponerlo en el temario. Yo soy muy optimista, porque Ibarra y Di Tullio están de acuerdo, son cofirmantes de los proyectos y están dispuestas a llevar el debate hasta el final.
—Usted pertenece a un bloque opositor. ¿La oposición se opone?
—No, para nada, no tiene por qué oponerse. Que la oposición esté preocupada en ver a qué cosas del Gobierno dice que no es una lógica que impuso el oficialismo, con la que yo estoy enojada, porque el parlamento sólo ha funcionado para tratar los proyectos del Gobierno. Esto impide que se traten temas muy importantes que quedan fuera de la agenda, como ha pasado hasta ahora con este tema.
—Se lo pregunto porque algunos funcionarios del Gobierno dicen que si Cristina saliera a defender el matrimonio gay, como hizo Zapatero en España, la oposición “saldría a matarla”. ¿Cree que es una excusa?
—¡Es una gran excusa! Además, cuando uno es oficialista, no hay espacio para grises: si tienen voluntad política, llevan las cosas para adelante, como lo hicieron con otros temas. La posibilidad de que el debate llegue al recinto depende exclusivamente del bloque kirchnerista.
—¿Cree que va a llegar?
—Ahí no tengo respuesta. Muchas veces le dan para adelante con una iniciativa pero después no se llega a discutir. Yo recalco que hay una gran voluntad política de las dos presidentas de comisión, que son oficialistas. Si el bloque oficialista las acompaña, tendremos debate.
—¿Es posible sacar este tema de la lógica oficialismo versus oposición?
—El tema es transversal. Hay voces a favor y en contra en casi todos los bloques. No sé si eso alcanza, pero yo veo un gran consenso en la sociedad, aunque ese consenso no se traduzca en voluntad de movilización para reclamarle al Congreso por el tema.
—El gobierno ha hecho de los derechos humanos una de sus banderas. ¿Por qué cree que con este tema, que es un tema de derechos humanos, no han avanzado?
—El Gobierno sólo ha tomado un pedazo (importantísimo) de los derechos humanos: las violaciones de derechos humanos durante la dictadura. Pero en el resto de la temática de los derechos humanos no ha habido avances ni en el gobierno de Néstor ni en el de Cristina. Los derechos de las mujeres, el aborto no punible, el régimen penal juvenil... estamos incumpliendo compromisos internacionales firmados por el país sobre ese tema. Hay muchos temas de derechos humanos que no han tomado.
—En casi todos los partidos hay personas comprometidas con los derechos humanos de lesbianas, gays, bisexuales y trans, pero casi siempre son voluntades individuales. ¿Qué pasa en el Partido Socialista?
—La igualdad, para el Partido Socialista, es la sustancia de su accionar y si los derechos no son de todos y todas, no hay igualdad. Por eso, así como trabajamos por la igualdad social, trabajamos por la igualdad de derechos para este colectivo. Es un compromiso del partido. El PS es el único partido que trabaja orgánicamente en sus bases programáticas. Los demás partidos dependen de personas, referentes o candidatos que avanzan o no, pero son decisiones individuales. Como nosotros debatimos los programas orgánicamente, eso ha permitido también que hubiera grupos dentro del propio partido que plantearan este tema y dieran el debate para comprometer al conunto.
—¿Creés que la búsqueda de una mayor coherencia programática de las fuerzas políticas debería formar parte de la reforma política? A mí me gustaría saber, antes de votar, si los diputados que voy a elegir van a votar a favor o en contra de mis derechos
—¡Es que esa debería ser la base de una reforma! Hay que fortalecer las organizaciones políticas, que son la base del sistema y la única forma de presentarse a cargos electivos. Más de 40 legisladores, en el transcurso de su mandato, se cambiaron de bloque, algunos más de una vez. Esto significa que el legislador no está atado ni a una programática ni a las propuestas con las que se presentó a elecciones.
—Tenemos un vicepresidente que pertenece a la oposición.
—Es un caso único en el mundo. Pero además, se discute si fulano o mengano será candidato a presidente, pero nadie sabe para qué. Nosotros queremos discutir un programa y, a partir de eso, ver quiénes acuerdan con eso.
—Antes de las elecciones, este diario publicó una encuesta realizada por la Federación Argentina LGBT, que les preguntó a los candidatos su posición sobre el matrimonio gay y la ley de identidad de género. La mayoría respondió que sí...
—Es muy importante esa encuesta. Pero puede haber una trampa: muchos responden que sí, pero después no militan para conseguir las leyes. Yo digo que estoy de acuerdo porque es políticamente correcto, pero a la hora de sentarme en la comisión y votar, puedo no estar. El matrimonio gay es un buen ejemplo de eso. Y sobre la ley de identidad de género —la diputada es autora del proyecto—, todos respondieron que sí, pero la ley todavía ni siquiera se trató. Para conseguir estas leyes, hay que tener un compromiso militante. Este jueves veremos cuántos diputados se juegan.
—El 10 de diciembre termina su mandato. ¿Cree que podrá votar la ley de matrimonio gay por la que tanto trabajó antes de dejar de ser diputada?
—¡Me encantaría! Aliviaría en parte la frustración que tengo por no haber conseguido casi ninguna concreción en este parlamento.. .